Lo pagó (y no me alegro)


Me fastidia decir "tenía razón", pero tenía razón. A lo mejor Arenas está pensando esta noche cuántos votos indecisos, de los que se han quedado en casa (la mayoría del censo) perdió la noche en que decidió no comparecer en el debate electoral con Griñán.

"Lo pagará en las urnas", escribí entonces. Y lo ha pagado.
Las chulerías y las tonterías se pagan siempre.
Lo malo para él es que ya no está en edad ni disposición de aprender de los errores. Hoy, 25 de marzo de 2012, ha recortado distancias por última vez.

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