El electricista calistillo

El electricista que birló el Códice Calixtino de la catedral de Santiago guardaba en el garaje de su casa, además de dos o tres libros más, un millón doscientos mil euros. El dato da que pensar. Tengo y he tenido a lo largo de mi vida miles de libros (no un único libro, ni varios libros); pero nunca he tenido y por el camino que llevo nunca tendré un millón doscientos mil euros.

Paradoja secular: la gente "de un sólo libro", suele acumular bastante más dinero y bienes terrenales que la gente de muchos libros. El que no se baja de la Biblia, el Corán, Mein Kampf o El Manifiesto Comunista, por lo general tiene bastante tiempo para dedicarlo a actividades lucrativas y juntar fortuna. El equivocado soy yo, desde luego. Debería haber seguido la tradición familiar y dedicarme a un oficio de luces en vez de volcar mi vida en este negocio de escribir y leer libros. Qué error.

Me lo decía mi abuelo y me lo decía mi padre: "No te fíes de la gente de un solo libro... Prefiere a los de muchos libros". ¿Estarían también equivocados? La incertidumbre me arrebata porque mi abuelo, el padre de mi padre, quien recomendaba recelar de la gente de un solo libro, era electricista. Un hombre extraño, sin duda: en su vida ganó un millón doscientos mil euros ni vio en junto un millón doscientas mil pesetas.

Perro mundo.

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