Ciudades

Julio Pascual me cuenta sobre su viaje de fin de carrera,un corto y apasionado crucero por el Egeo. Me emociona (y me desasosiega) la potestad simétrica que en ocasiones renace en la vida. Los lugares que más le han gustado son Estambul y Santorini. No puedo evitar el recuerdo de mi primer viaje a Estambul, hace muchos años y antes de que mi hijo existiera ni en posibilidad, en compañía de una mujer que ya no me amaba y de la que yo nunca estuve enamorado. Nuestra visita a esa ciudad fue una manera tranquila de certificar que no nos queríamos, después de siete años de vivir juntos.

Tras siete años de vivir juntos, Sonia y yo estuvimos no hace mucho en Santorini, entre otros estímulos para celebrar que nuestros sentimientos y complicidad ante el futuro daban de sí tanto como para abrazarnos como lo que éramos: dos recién casados.
Estambul es enorme como el pasado, y Santorini pequeño y maravilloso como el presente. Los dos lugares han encandilado a mi pequeño, entrado en su mirada y sus recuerdos igual que viven en el pasado (por arrumbar) y el presente por vivir hasta la caña de mis viejos huesos. Son aficiones pascuales: no lamentar el pasado y sorber el néctar del presente; sobrecogernos ante lo grandioso y emocionarnos ante la fascinación de lo pequeño. Vivir y eso...

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