Ir al contenido principal

La red social de carne y hueso

Telefonea el editor y sin embargo mi amigo Javier Ruiz Portella, demasiado temprano para un domingo con cambio de hora y ritmo (tan temprano como que los tonos del teléfono han servido para poner fondo musical a mis sueños matutinos que se creían de juerga por la madrugada). Devuelvo la llamada un par de horas más tarde. Me deja sin bostezos el entusiasmo de Javier. Según él, mis amigos de León son "la hostia". En pocas semanas ha tenido multitud de noticias, justo desde León, sobre la novela El escritor que mató a Hitler, casualmente escrita por él y publicada en Áltera; una novela que yo le recomendé enviase a algunos autores de por aquellos entornos. De mi parte. La respuesta ha sido inmediata y acogedora, lo cual parece conmoverle. "Es que por allí son así", le digo. Creo que me cree.
Respondo otra llamada perdida, ésta de José Antonio Llamas, recién afincado en Rubí y de regreso de León tras los actos conmemorativos del cincuentenario de Claraboya. Me apura un poco: tenemos que vernos. (Tiene setenta y no sé cuántos años, se ha metido 1.600 kilómetros de tren en tres días, ha participado en compromisos literarios y sus arrabales; como no sea del alma de un poeta, no sé de dónde saca ánimos este hombre). Me apura:  se han puesto en contacto desde la revista Leer y necesita comentar algunos aspectos de Almirante en Tierra Firme antes de enviar su reseña. Quedamos para mañana, en El Corte Inglés de la Plaza de Cataluña. Llamo de nuevo a Portella, le comento la jugada y le pregunto si conoce a alguien en Leer, para rogarles un poco de pausa y otro tanto de paciencia.

-Aquí, el que conoce gente eres tú.
-O sea, que no.
-Por cierto, ¿el tal Llamas es el del pueblo ese donde no hace falta poner la dirección para que lleguen los envíos postales?
-El mismo. De Cármenes.
-¿Pero, todos los escritores de León son de Cármenes?
-Más o menos. Ya te lo explico otro día, más despacio.

A traición, le coloco mi teoría sobre León cuna del idioma castellano y Cármenes corazón de León.

-Eso tenemos que hablarlo más despacio.
-Cuando quieras.
-Cuando vengas a Madrid.

En Madrid será. Creo que me cree.



Entradas populares de este blog

La hora de Bizancio

Capítulo primero del ensayo Ciberadaptados, de Antonio Manilla, publicado por la editorial La Huerta Grande (2016).





La hora de Bizancio



Tengo para mí que la deseuropeización de Europa la comenzamos nosotros mismos, los europeos, mucho antes de la creación de la Comunidad Económica. Hablar de la caída en desuso de los valores que nos construyeron, probablemente sería atinado si es que creemos que las civilizaciones se erigen alrededor de un ideario. Yo pienso que los valores vienen siempre después de algún otro impulso, como justificación o así, al menos hasta la creación de las filosofías idealistas, que, además de invertir el curso habitual del río de la vida, me parecen por lo general un exceso de optimismo o fe en lo teórico que casi nada más han producido dictaduras y sistemas inhumanos. El motor constructor de Europa, como ocurre con las parejas, pienso que fueron dos: un ansia insaciable de conquista y un anhelo no menor de definirse a través de la diferencia.

En el mundo globaliza…

Una hamburguesa en un McDonald's

A las pocas semanas de conocerla, paseábamos por no recuerdo que ciudad. Se fijó en un McDonald's que brillaba nocturno y pomposo, con sus luces redichas de cafetería americana para niños felices; y como una niña feliz, y hambrienta, me dijo: "¡Qué suerte... Vamos a comer una hamburguesa!"

Diez personalidades tóxicas en Facebook (y cómo librarse de ellas)

Facebook no es un manicomio autogestionado como twitter, pero en materia de gente perturbada, asfixiante, obsesiva y dañina presenta una variedad más que notable. Y una abundancia preocupante. Los usuarios de esa red social tenemos la ventaja de compartir nuestros contenidos con gente que, más o menos, es amiga; es decir: podemos controlar quién ve nuestras publicaciones y a quiénes vemos. Sin embargo, ¿quién no se ha topado, con demasiada frecuencia, con "muros" y biografías atiborradas de sandeces, impertinencias, majaderías, insultos y toda la basura que una mente desocupada y confusa puede generar en una mañana o una tarde de posteos?