Y aún dicen que el pescado es caro

Pola de Gordón, 29/10/2013
La mina y la minería del carbón, las energías limpias (si es que existen), y las contaminantes, las alternativas, las renovables, los molinos de viento y la burbuja eólica, la tasa de compensación y el recibo de la luz, la reconversión, los reconvertidos, los jubilados y los prejubilados, al que no le falta un dedo porque le faltan dos, el que no ha perdido porque ha dejado de ganar, el patrón y el sindicato, la camisa roja y santa Bárbara bendita, el abuelo de Víctor Manuel sentado en el quicio de la puerta y el nieto del abuelo de Vitor emigrado a Polonia, el capataz y el picador, el vagonero y los oficios de la mina que se resumen en tres: entrar, salir y respirar, fe, esperanza y caridad, Huesca Zaragoza y Teruel, León, Avilés y Sama de Langreo, y la silicosis y el ya te veré, la mugre aceitosa pegada a la piel y el lavavajillas para ducharse después de la mina, y el cura en los santos óleos y la viuda en el entierro. Al final, todas las piezas a la misma caja.

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