Ir al contenido principal

Los libros que no cambiaron el mundo


Leo en Solo de Libros un artículo sobre "los libros que cambiaron el mundo", una lista bastante precisa de títulos que influyeron de manera decisiva en la conciencia de la humanidad y han sido (siguen siendo) referencias icónicas para amplios sectores, movimientos y eso que los filósofos llaman "el espíritu de los tiempos". La Biblia, el Corán, El origen de las especies, El manifiesto comunista ... son libros que estuvieron al frente de, a menudo, ruidosas dinámicas sociales y avances del pensamiento (caso de la opus magna de Darwin).

Hay que preguntarse, sin embargo, si aquellos libros fueron iniciadores o consecuencia de los cambios fácticos en la realidad y devenir histórico de las civilizaciones. Particularmente, estoy convencido de que un libro no "se pone al frente" de nada; lo ponen al frente cuando la sociedad de la que dimana exige con más o menos urgencia una teorización-sistematización de los cambios que se anuncian latentes o están ya vigorosamente en marcha. Lo abstracto, las ideas, nunca suplen a la realidad, ni la disipan y sustituyen por otra nueva, fermentada y surgida en la mente del visionario. El negocio funciona al revés: las ideas, los libros, autorizan y legitiman las transformaciones sociales. Al frente de todas las revoluciones siempre fue un poeta. Pero fue delante, a la vanguardia, porque muchos lo pusieron en primera fila para acudir a una batalla que estaba ganada de antemano.  

Entradas populares de este blog

La hora de Bizancio

Capítulo primero del ensayo Ciberadaptados, de Antonio Manilla, publicado por la editorial La Huerta Grande (2016).





La hora de Bizancio



Tengo para mí que la deseuropeización de Europa la comenzamos nosotros mismos, los europeos, mucho antes de la creación de la Comunidad Económica. Hablar de la caída en desuso de los valores que nos construyeron, probablemente sería atinado si es que creemos que las civilizaciones se erigen alrededor de un ideario. Yo pienso que los valores vienen siempre después de algún otro impulso, como justificación o así, al menos hasta la creación de las filosofías idealistas, que, además de invertir el curso habitual del río de la vida, me parecen por lo general un exceso de optimismo o fe en lo teórico que casi nada más han producido dictaduras y sistemas inhumanos. El motor constructor de Europa, como ocurre con las parejas, pienso que fueron dos: un ansia insaciable de conquista y un anhelo no menor de definirse a través de la diferencia.

En el mundo globaliza…

Una hamburguesa en un McDonald's

A las pocas semanas de conocerla, paseábamos por no recuerdo que ciudad. Se fijó en un McDonald's que brillaba nocturno y pomposo, con sus luces redichas de cafetería americana para niños felices; y como una niña feliz, y hambrienta, me dijo: "¡Qué suerte... Vamos a comer una hamburguesa!"

Diez personalidades tóxicas en Facebook (y cómo librarse de ellas)

Facebook no es un manicomio autogestionado como twitter, pero en materia de gente perturbada, asfixiante, obsesiva y dañina presenta una variedad más que notable. Y una abundancia preocupante. Los usuarios de esa red social tenemos la ventaja de compartir nuestros contenidos con gente que, más o menos, es amiga; es decir: podemos controlar quién ve nuestras publicaciones y a quiénes vemos. Sin embargo, ¿quién no se ha topado, con demasiada frecuencia, con "muros" y biografías atiborradas de sandeces, impertinencias, majaderías, insultos y toda la basura que una mente desocupada y confusa puede generar en una mañana o una tarde de posteos?