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¿Derechos del autor?

Modernísima novedad en el cambiante (nunca para mejor) mundo literario-editorial: en lo sucesivo, y salvo raras excepciones, el primer derecho del autor de cualquier obra será su derecho a resignarse a no tener derechos de autor. Es la tendencia que se impone. Algunos, con muy poco rigor, lo llaman "literatura indie". Falso cual duro de madera. El arte y la cultura indie son una reclamación estética en torno a la cultura independiente. Lo de escribir y publicar por la patilla no es indie: es hacer el primo.

En esta industria todo el mundo tiene el legítimo derecho, y lo ejerce en la medida de la posible, de recibir la digna remuneración que corresponde a su trabajo. Nadie imagina a un editor, un director de publicaciones, un corrector, un traductor, un maquetador, el señor de la imprenta, el transportista, el distribuidor, el librero, la secretaria que coge el teléfono, la que lleva la agenda del jefe y la señora de la limpieza... Nadie los imagina trabajando por amor al arte. Qué absurdo y qué majadería. Pero el autor es otra cosa. Quienes suministran los contenidos que mantienen la industria, en méritos de quién sabe qué trastorno mental, por mentecata vanidad y empanada contable, digo yo, deberían estar dispuestos a ceder el resultado de su trabajo con la única recompensa de verlo publicado. Como si un país productor de petróleo cediese gratuitamente el crudo y se contentara con la recompensa de saber que, gracias a su generosa aportación al progreso de la humanidad, millones de vehículos y máquinas funcionan en todo el mundo . Más o menos, ese es el planteamiento.

¿Les parece exagerado, distorsionado, irreal acaso el panorama descrito? Pues no sé qué pensarán de las editoriales que piden dinero al autor por publicar su libro. No hablo de autores autofinanciados y autoeditados (eso nos lleva de nuevo a la rebeldía indie, las aventuras tipo Amazon, etc). Nada más lejos. Me refiero a editoriales conocidas y muy acreditadas que en los últimos tiempos negocian con las agencias literarias NO cuánto van a pagar por un manuscrito, sino cuánto va a pagar el autor por ver su obra en el catálogo donde anhela figurar.

Si les parece el mundo al revés, no lo duden... No están desorientados: es el mundo del revés.

Y eso es lo que hay, por ahora. Ya veremos cómo evoluciona la cosa conforme avanza el siglo.

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