Ir al contenido principal

Ora marítima

"Me preguntaste, si recuerdas, cuál era el emplazamiento del mar Meótico". Así comienza Rufo Festo Avieno su Ora Marítima, una obra escrita en el siglo IV AdC y en la que describe las costas de Hispania y el Mediterráneo, basándose en testimonios documentados de otros geógrafos de la antigüedad, como  Hecateo de Mileto, Helánico de Lesbos, Fileo de Atenas, Escílax de Carianda, Pausímaco de Samos, Damastes de Sigeo, Bacoris de Rodas, Cleón de Sicilia, Heródoto de Turios y el ateniense Tucídides.
Mucha gente se cita en el concurso de saber y experiencia, claro está. Porque el mar y los asuntos del mar siempre han sido de mucho preguntarse unos a otros, sugerir misterios y desvelar pizcas de infinitud entre mortales. El mar siempre es el mismo, los caminos del agua no han cambiado desde que Poseidón azuzaba vientos contra Odiseo, las naves tartésicas viajaban a Cornualles en busca de estaño y el fenicio Hanón aventuraba su periplo hasta el confín tormentoso de una tierra inmensa que entonces no se llamaba África. Todo el mar está visto, surcado, descubierto y padecido. Pero nada del mar está dicho para siempre. Cada día insiste en la interrogación locuaz sobre la espuma de las olas y cada día sentimos la obligación de respondernos. Cada día nace una historia sobre el mar, la Ora Marítima que cada uno relata según la música que el mundo y los mares y océanos que hay en el mundo quisieron dejar en sus labios. Tal vez en sus sueños.

Cada día.

Entradas populares de este blog

La hora de Bizancio

Capítulo primero del ensayo Ciberadaptados, de Antonio Manilla, publicado por la editorial La Huerta Grande (2016).





La hora de Bizancio



Tengo para mí que la deseuropeización de Europa la comenzamos nosotros mismos, los europeos, mucho antes de la creación de la Comunidad Económica. Hablar de la caída en desuso de los valores que nos construyeron, probablemente sería atinado si es que creemos que las civilizaciones se erigen alrededor de un ideario. Yo pienso que los valores vienen siempre después de algún otro impulso, como justificación o así, al menos hasta la creación de las filosofías idealistas, que, además de invertir el curso habitual del río de la vida, me parecen por lo general un exceso de optimismo o fe en lo teórico que casi nada más han producido dictaduras y sistemas inhumanos. El motor constructor de Europa, como ocurre con las parejas, pienso que fueron dos: un ansia insaciable de conquista y un anhelo no menor de definirse a través de la diferencia.

En el mundo globaliza…

Una hamburguesa en un McDonald's

A las pocas semanas de conocerla, paseábamos por no recuerdo que ciudad. Se fijó en un McDonald's que brillaba nocturno y pomposo, con sus luces redichas de cafetería americana para niños felices; y como una niña feliz, y hambrienta, me dijo: "¡Qué suerte... Vamos a comer una hamburguesa!"

Diez personalidades tóxicas en Facebook (y cómo librarse de ellas)

Facebook no es un manicomio autogestionado como twitter, pero en materia de gente perturbada, asfixiante, obsesiva y dañina presenta una variedad más que notable. Y una abundancia preocupante. Los usuarios de esa red social tenemos la ventaja de compartir nuestros contenidos con gente que, más o menos, es amiga; es decir: podemos controlar quién ve nuestras publicaciones y a quiénes vemos. Sin embargo, ¿quién no se ha topado, con demasiada frecuencia, con "muros" y biografías atiborradas de sandeces, impertinencias, majaderías, insultos y toda la basura que una mente desocupada y confusa puede generar en una mañana o una tarde de posteos?