Respeto, por favor

Torturarse en acabar una novela que desagrada al lector por larga y farragosa, para después escribir una "crítica" poniendo dicha obra a bajar de un burro, es un acto de perfecta crueldad y perfecta estupidez.

Faltar al respeto con tanta saña y rencor a un autor como Javier García Sánchez, quien lleva toda la vida dedicado a la narrativa, en cuerpo y alma, y nos ha ofrecido algunas de las mejores novelas de las últimas décadas en lengua española, sólo puede ser propio de un novelista mediocre, bastante amargado, metido a crítico.

Crítico de Babelia, por supuesto.

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