Interregno: Entrevista y reseña de la novela en La Orilla de las Letras

... seamos sinceros: ¿en qué contexto historiográfico no aparecen, con fachada de verdad incuestionable, elementos mítico-fabularios? ¡La Historia está plagada de mitos, leyendas, relatos fundacionales más falsos que una moneda de tres euros! Nosotros, que hemos vivido en Granada durante tanto tiempo (creo que tú continuas por allí, o bien cerca), sabemos que nuestra ciudad asienta lo profundo de su “ser colectivo”, es decir, su identidad común, sobre los fortísimos cimientos de maravillosas mentiras y arriesgadas escenificaciones: “la reconquista de España”, el supuesto esplendor del supuesto paraíso nazarí, la Toma de la ciudad por los Reyes Católicos que no fue una toma sino una entrega pactada, el “suspiro del moro” que ni fue suspiro ni había moros por allí, la impostura de los Libros Plúmbeos y la fundación de la Abadía del Sacromonte, la coronación en la Alhambra de José Zorrilla como príncipe de los poetas de España, el mito lorquiano… La lista puede ampliarse bastante, pero no vamos a cansar a los lectores. El mito tiene una eficacia para generar “idearios colectivos” de la que carecen los discursos racionales y razonables.

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