El príncipe del día y de la noche

“Sólo tú has sabido verme”, dice Vera, protagonista del film La puta y la ballena (Luis Puenzo, 2004), al ciego Solá. A Boabdil le pasa algo parecido: muchos novelistas han recorrido la figura histórica —mitificada hasta el exceso, con frecuencia—, del último sultán de Granada, pero muy pocos han sabido encontrarlo en esa maraña de estereotipos que convirtieron al Zogoibi (El Desventurado) en un personaje mestizo entre historia y leyenda. No diré que Antonio Enrique (Granada, 1953) sea el único, pero sí uno de los pocos autores de los que cabía esperar una visión inexorable en lo que concierne a la recreación histórica y una poderosa voz literaria, conductora de esta narración sobre los últimos tiempos y aflicciones del rey nazarí.

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